Seria lindo recuperar eso que tienen los niños, ver el mundo con inocencia, creer que la gente es buena y que los sueños, se cumplen, el mantener siempre la esperanza, sin estar cocientes de ello.
Siento que mientras mas crezco, mientras mas adulta soy, menos tengo de eso.
Han sido días oscuros, seria difícil,describir esta ultima semana, contrario a lo esperado, existió mas pena que alegría, sinceramente me gustaría volver el tiempo,por un segundo ser niña, dejar de preocuparme por el mañana, que es incierto, y por el ayer que ya paso, ser capaz de perdonar como lo hacen los niños, de corazón, volver a ver ala gente sin dobles intenciones, volver a ser feliz como lo fui en algún minuto.
Nunca debí cuestionar mi felicidad, fue en ese minuto cuando perdí tantas cosas, cuanto todo costo mas, antes de esto si quizás no lo era,creía serlo, y eso era suficiente.
¿para donde vamos?
Si estoy loca, como cualquier persona normal.
martes, 17 de diciembre de 2013
viernes, 29 de noviembre de 2013
a días de
Hace semanas salí del colegio, cerré una etapa, siempre voy a rescatar lo bueno, las personas, pero es inevitable negar, que me sentí mas liviana, esa liviandad va a durar solo semanas, por salir del sistema educacional que tanto me desagradaba, del que me sentía tan ajena, que siento que segrega, que nos uniforma, nos pone precio y nos limita, e inconsecuentemente dice prepararnos para el futuro, para el mercado laboral.
Pero en un mercado se venden productos, cosas con etiquetas y códigos de barra, a mi juicio, estamos tan lejos de ser un objeto, ¿porque se olvidan que somos personas? ¿porque nos obligan a dejar de tener esperanzas?
Muchos tuvimos la posibilidad de optar a "algo mejor" a pagar la educación, o un pre-universitario, consumimos un derecho básico para todos, el derecho a educarnos, pero así también fueron muchos, los que se quedaron abajo, los que no alcanzaron este rápido tren, que cada día va mas de prisa, y mientras menos se suban mejor.
Simplemente se quedaron pateando piedras, son importar las capacidades que ayan llegado a tener, y que por diferentes motivos, no pudieron explotar, y somos todos los que frente a esto hacemos vista gorda, que somos incapaces de ser empaticos, ¿como va a crecer alguien a quien no se lo permiten?
Para ellos no hay mas que resignación, no pudieron optar a algo mejor, las puertas se les cerraron en sus narices, y los que si pudieron, posiblemente no tendrán ninguna consideración para con ellos, nuevamente nos taparemos los ojos, una vez mas no querremos ver, como tantas otras veces.
Estoy a tres días de dar una prueba, que dice medir mis inteligencias y capacidades, pero es inevitable preguntarme ¿que tan así sera? ¿puede definir realmente una prueba que tan capaz soy? ¿que tan inteligente? ¿que tan preparada estoy?
Mis respuestas a todo esto son negativas, por mucho que me lo cuestiono, para mi esta prueba no es mas que el filtro del sistema educacional al que tanto repudio, ¿con que ganas la puedo ir a dar? , me abruma saber que es esta la forma con la cual "definiré mi futuro" , mas aun como puedo definir mi futuro y las cosas que quiero para el resto de mi vida, si en este preciso momento no creo tener la madurez necesaria para hacerlo, si solo voy haciendo lo que creo puede ser mejor, si me hacen definir lo que quiero, cuando ni siquiera se bien quien soy.
Me niego a perder la esperanza en los cambios, pero las situaciones como estas me desconciertan, no las logro entender, no entiendo el método, ni como hay personas que pueden llegar a decir que la educación no es para todos, ya no me da miedo que me valla mal, me da mas miedo que esto siga así.
Me preocupan los que se quedaron atrás, los que por culpa del sistema sin quererlo se van a transformar en los miserables de los que nos hablaba Victor Hugo, me da pena saber que nadie ara nada.
Me da miedo que esto no cambie, me da miedo que algún día todos nos resignemos.
Hoy hay pocas ganas de dar esa prueba, pero también se que es necesaria, para acercarme un poquito a esos cambios por medio de la educación, lamentablemente esta ultima esta siendo mal repartida y mal administrada.
Estoy a tres mese de ser definitivamente un numero, de pagar gran parte de mi titulo, de entrar de lleno al sistema que tanto me molesta, y del cual posiblemente no podre salir.
Un pedacito de mi no esta tan desconcertado, y mantiene la esperanza, supongo que es lo poco que queda de mi niña, esa que se niega a renunciar a lo que cree, esa que finalmente siempre me termina moviendo, no quiero perder la esperanza, no la voy a perder, siempre va a estar aunque sea en pequeña medida, y esa prueba nunca, bajo ninguna circunstancia va a definir quien soy, ni que tan capaz soy.
Pero en un mercado se venden productos, cosas con etiquetas y códigos de barra, a mi juicio, estamos tan lejos de ser un objeto, ¿porque se olvidan que somos personas? ¿porque nos obligan a dejar de tener esperanzas?
Muchos tuvimos la posibilidad de optar a "algo mejor" a pagar la educación, o un pre-universitario, consumimos un derecho básico para todos, el derecho a educarnos, pero así también fueron muchos, los que se quedaron abajo, los que no alcanzaron este rápido tren, que cada día va mas de prisa, y mientras menos se suban mejor.
Simplemente se quedaron pateando piedras, son importar las capacidades que ayan llegado a tener, y que por diferentes motivos, no pudieron explotar, y somos todos los que frente a esto hacemos vista gorda, que somos incapaces de ser empaticos, ¿como va a crecer alguien a quien no se lo permiten?
Para ellos no hay mas que resignación, no pudieron optar a algo mejor, las puertas se les cerraron en sus narices, y los que si pudieron, posiblemente no tendrán ninguna consideración para con ellos, nuevamente nos taparemos los ojos, una vez mas no querremos ver, como tantas otras veces.
Estoy a tres días de dar una prueba, que dice medir mis inteligencias y capacidades, pero es inevitable preguntarme ¿que tan así sera? ¿puede definir realmente una prueba que tan capaz soy? ¿que tan inteligente? ¿que tan preparada estoy?
Mis respuestas a todo esto son negativas, por mucho que me lo cuestiono, para mi esta prueba no es mas que el filtro del sistema educacional al que tanto repudio, ¿con que ganas la puedo ir a dar? , me abruma saber que es esta la forma con la cual "definiré mi futuro" , mas aun como puedo definir mi futuro y las cosas que quiero para el resto de mi vida, si en este preciso momento no creo tener la madurez necesaria para hacerlo, si solo voy haciendo lo que creo puede ser mejor, si me hacen definir lo que quiero, cuando ni siquiera se bien quien soy.
Me niego a perder la esperanza en los cambios, pero las situaciones como estas me desconciertan, no las logro entender, no entiendo el método, ni como hay personas que pueden llegar a decir que la educación no es para todos, ya no me da miedo que me valla mal, me da mas miedo que esto siga así.
Me preocupan los que se quedaron atrás, los que por culpa del sistema sin quererlo se van a transformar en los miserables de los que nos hablaba Victor Hugo, me da pena saber que nadie ara nada.
Me da miedo que esto no cambie, me da miedo que algún día todos nos resignemos.
Hoy hay pocas ganas de dar esa prueba, pero también se que es necesaria, para acercarme un poquito a esos cambios por medio de la educación, lamentablemente esta ultima esta siendo mal repartida y mal administrada.
Estoy a tres mese de ser definitivamente un numero, de pagar gran parte de mi titulo, de entrar de lleno al sistema que tanto me molesta, y del cual posiblemente no podre salir.
Un pedacito de mi no esta tan desconcertado, y mantiene la esperanza, supongo que es lo poco que queda de mi niña, esa que se niega a renunciar a lo que cree, esa que finalmente siempre me termina moviendo, no quiero perder la esperanza, no la voy a perder, siempre va a estar aunque sea en pequeña medida, y esa prueba nunca, bajo ninguna circunstancia va a definir quien soy, ni que tan capaz soy.
lunes, 25 de noviembre de 2013
mi lapiz
hace un par de semanas, finalizó esta etapa, los 12 años de mi vida escolar, rescato cosas buenas y malas, mas allá de mi visión del colegio.. creo que durante todo ese tiempo, conocí grandes personas.. y se me pidió poner un lápiz que en su interior llevara un papel, con lo que yo esperaba para mi futuro.. y volveré al colegio a leerlo en 10 años mas.. y bueno, lo que decía mi lápiz es esto:
Cuando
abramos esto, habrá pasado mucho tiempo,
muchas historias y momentos, posiblemente seré una persona muy distinta
a la de hoy, espero mas grande, madura y
mas feliz, la verdad solo espero que feliz, espero mantener las ganas de vivir
que hoy tengo, mantener la sonrisa en mi
cara, las ganas de luchar por las cosas que otros creen perdidas, ser una buena
persona, quizás tener una familia, estar rodeada de personas lindas, espero
mantener a mis amigos.
También
espero nunca transar mis valores, ni perder la esperanza en el futuro, seguir
creyendo que la gente es buena, que no pueden existir las personas del todo
malas.
Espero
ser parte de los cambios que quiero para el futuro y tener menos miedos, ser mas fuerte, mas humana, mas persona y mas feliz.
Espero
además nunca dejar de defender las cosas en las que creo, espero mantener mi ganas de jugar y no perder
a la niña que llevo dentro, espero no perder la capacidad que tengo para
emocionarme y no quiero volverme una persona fría, espero no
ver la vida con tantas complicaciones, ni dejar de ser feliz con las cosas
pequeñas y simples, espero ser capaz de dar todo el cariño que he recibido.
Espero
nunca dejar de aprender, espero nunca perder mi libertad, y levantarme de cada
tropiezo y caída, espero nunca dejar de caminar y también espero que en ese
camino pueda entregar lo mejor de mi.
Finalmente
espero no olvidar que soy libre, que ante todo soy persona, que tengo valores,
que quiero ser feliz, que creo en los cambios y en las personas, espero nunca
dejar de soñar, y creer que mis sueños son posibles, espero cuando lea esto
estar entregando lo mejor de mi en cualquier cosa que haga.
martes, 29 de octubre de 2013
"La gente que me gusta" - BENEDETTI
Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.
Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
A estos los llamo mis amigos.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía, contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido.
miércoles, 23 de octubre de 2013
Una invitación al vuelo
Milenio va, milenio viene, la ocasión es propicia para que los oradores de inflamada verba peroren sobre el destino de la humanidad, y para que los voceros de la ira de Dios anuncien el fin del mundo y la reventazón general, mientras el tiempo continúa, calladito la boca, su caminata a lo largo de la eternidad y del misterio. La verdad sea dicha, no hay quien resista: en una fecha así, por arbitraria que sea, cualquiera siente la tentación de preguntarse cómo será el tiempo que será. Y vaya uno a saber cómo será. Tenemos una única certeza: en el siglo veintiuno, si todavía estamos aquí, todos nosotros seremos gente del siglo pasado y, peor todavía, seremos gente del pasado milenio. Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí que tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea.
En 1948 y en 1976, las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría de la humanidad no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos, por un ratito?
Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible:
El aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
En las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.
La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nomás, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega.
En ningún país irán presos los muchachos que se niegan a cumplir el servicio militar, sino los que quieran cumplirlo.
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
La solemnidad se dejará de creer que es una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo.
La muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero.
Nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene.
El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra.
La comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla; la policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
Una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú.
En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo.
La Iglesia también dictará otro mandamiento, que se le había olvidado a Dios: “Amarás a la naturaleza, de la que formas parte”; serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma.
Los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados, porque ellos son los que se desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar.
Seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuanto hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo.
La perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero.
Patas arriba. La escuela del mundo al revés
Eduardo Galeano
domingo, 20 de octubre de 2013
finalmente ganamos...
Este es mi ultimo año de colegio, también era mi ultimo aniversario, y a pesar del poco tiempo que tenemos, por lo cerca de la psu, di todo lo posible para que ganáramos, lo que finalmente no fue así.
Sin embargo, me paso algo muy extraño, se encontraron muchos de mis sentimientos, la rabia, la impotencia, lo picada que estaba, con un dejo de felicidad y tranquilidad.
Pero a mis ojos fue un triunfo y estoy segura que para todos fue así, por suerte insisto existen cosas que no se van a poder comprar nunca, y entre esas están los valores y la calidad humana, y eso fue claramente lo que yo vi siempre en mi alianza, que cada vez que compitieron, lo dejaron todos, que todos se preocupaban por el otro, y que nunca se trato de ganar de una forma trucha, que las preocupaciones individuales pasaban a segundo plano, para sacar a adelante cada uno de los proyectos que nos propusimos.
Creo que todos se quedan con eso, con los momentos lindas, con las risas, que por suerte hasta el ultimo momento abundaron, por los cantos, los bailes, lo juegos, el tiempo que pasmos juntos.
Es lindo ver como cuando todos trabajan juntos, las cosas funcionan, los lazos se estrechan, las personas se engrandecen, y puedo decir que si bien muchas veces nos trataron de quitar los triunfos, y muchas veces lo consiguieron, siempre salimos adelante, repuntamos, y el ultimo día, íbamos muy arriba, todos nos creíamos ganadores, pero el dinero indico otra cosa.
¿Que tan importante es la plata?, al parecer mucho mas importante que el esfuerzo y la dedicación, se dejan de lados todos los valores de los que nos hablan, por un par de lucas, ese es el descontento que tenemos.
Sin embargo a ojos de todos ganamos, como alianza, como curso y como personas.
domingo, 13 de octubre de 2013
porque si.
Porque si, porque quiero, porque el que dirán perdió completa importancia, porque deje de tener miedo, porque no tenia nada que perder, porque sacas lo peor de mi y haces que aparezcan mis peores demonios.
Porque al estar frente a los demonios de los cuales tanto escapo, nose que hacer al verlos, al darme cuenta que es lo peor de mi es lo que sale a flote, que incluso mis miedos piden escapar, que por un segundo estoy vacía, sin nada.
Sin nada por perder, ni por ganar, quizás ya perdí todo lo que en algún momento tuve o creía tener.
Y cuando ya no queda nada por perder, en ese momento, perdí el miedo, aquel miedo que tantas veces me obligo a abandonar.
No es amor, ni cariño, creo que ni siquiera se les acerca, solo es, y por ser, me gusta.-
Porque al estar frente a los demonios de los cuales tanto escapo, nose que hacer al verlos, al darme cuenta que es lo peor de mi es lo que sale a flote, que incluso mis miedos piden escapar, que por un segundo estoy vacía, sin nada.
Sin nada por perder, ni por ganar, quizás ya perdí todo lo que en algún momento tuve o creía tener.
Y cuando ya no queda nada por perder, en ese momento, perdí el miedo, aquel miedo que tantas veces me obligo a abandonar.
No es amor, ni cariño, creo que ni siquiera se les acerca, solo es, y por ser, me gusta.-
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